Olvide lo que pasó, solo sé que de pronto el reloj dejo de correr.
Yo estaba allí, junto a ella, no puedo describir lo maravilloso que se sentía, todos mis sentidos estaban alterados, los colores no eran nítidos, sentía que justo allí yo estaba siendo victima de una enfermedad cromosomática llamada daltonismo donde no podía diferenciar un color de otro, pero no, estar enfermo no podía causar aquella sensación tan maravillosa, era algo más, su cuerpo era tan perfecto, de una belleza tan inhumana, tan brutal, era tan simétrico, tan celestial, que podría afirmarle a cada persona que pensara que la perfección no existía era, sin duda, porque no habían conocido su cuerpo. Yo inconscientemente sentía las yemas de mis dedos por cada partícula de su cuerpo, sentía como se erizaban cada uno de sus poros con el roce de mis manos, de mis labios, de mi cuerpo. Sus gemidos me llevaban a una quinta dimensión , aquello era lo más magnifico que había experimentado en mi vida, era el sonido más hermoso que podría producir una garganta humana, era como escuchar el coro de los ángeles en mis oídos, mi cuerpo se estremecía, y sentía que me evaporaba, estábamos tan conectados, tan coordinados, tan compenetrados el uno con el otro que aquellos minutos parecieron décadas completas, no se cuanto tiempo pasó, solo sé que fue una madrugada del mes de agosto, yo estaba allí, pero al mismo tiempo no estaba en ninguna parte, o quizás en todas, no tenia ninguna perspectiva de la ubicación en realidad, estaba en mi propio país, en un mundo donde no habia lugar para los peros ni los porqués, donde no había política, racismo, pobresa, hambre,muerte, ni nada. En un país donde no existía más nadie, donde solo estaba ella, solo ella y junto a ella, estaba yo, de pronto aquellas baldosas frías e incomodas donde posabamos nuestro cuerpo se convirtieron en nubes, y ahí estábamos nosotros, amándonos, en el cielo, en el paraíso, en un lugar que es mejor que cualquier otra cosa en el mundo.
Fue allí, cuando descubrí que no es necesario estar muerto para estar en el cielo.
